domingo, 28 de septiembre de 2014

En la búsqueda de más datos sobre el mecanismo de Anticitera

Esta semana arqueólogos se han embarcado en una nueva misión para explorar un antiguo naufragio, del cual proviene uno de los más complicados y complejos artefactos científicos de la antigüedad cuya existencia fue descubierta hace más de 100 años en el Mar Egeo.
Reconstrucción del mecanismo de Anticitera. Créditos: Phys.org.

Mecanismo de Anticitera

El mecanismo de Anticitera, que fue encontrado en el interior de un naufragio romano, cerca de la isla griega de Antikythera, es un antiguo artefacto del cual se piensa tienen al menos 2,000 años. Se cree que este complejo dispositivo fue utilizado por los antiguos griegos para calcular el movimiento de las estrellas y los planetas. El mecanismo se compone de al menos 30 engranajes de bronce diferentes dentro de un marco de madera que estaba decorada con un mínimo de 2,000 caracteres escritos en griego y en dialecto corintio-siracusano.

Se sabe que es uno de los primeros artefactos con engranajes diferenciales, diseñado para seguir el movimiento de cuerpos celestes capaz de predecir las posiciones del Sol y la Luna. En 2008 el investigador Tony Freeth junto con su equipo publicó que el mecanismo servía para fijar con exactitud los Juegos Olimpicos en la antigüedad, los cuales iniciaban en la luna llena más próxima al verano, cada cuatro años.

La historia de este dispositivo está rodeada de misterio. No está claro cómo terminó este dispositivo en las manos de los romanos, pero algunos creen que el buque siniestrado estaba transfiriendo a una mujer de importancia que se casó en Roma. El mecanismo, entre otras riquezas impresionantes a bordo, puede haber sido un regalo de bodas de su familia. Gracias a la datación por carbono, sabemos que esta nave se hundió alrededor del año 60 aC.

En la búsqueda de información

En la búsqueda de más información sobre este enigmático aparato, los investigadores han vuelto a los restos del naufragio con la ayuda de un sofisticado traje de buceo que les permitirá lograr una profundidad a la que no habían llegado antes. El equipo de $ 1.3 millones de dolares permitirá que el equipo bucear a profundidades de 150 metros para poder explorar el barco durante varias horas. Pero antes de que envíen los buzos abajo, el equipo utilizará por primera vez un robot para mapear los restos del naufragio y el fondo del mar alrededor de ella. Se pretende con ello confirmar también la presencia de un segundo barco que los investigadores sospechan se encuentra cerca.

Equipos anteriores de arqueólogos sólo habían sido capaces de operar a una profundidad de 60 metros, el equipo confía en que su expedición cuya duración será un mes encontrará muchos otros artefactos. Hasta el momento, se han hallado 36 estatuas de mármol, varias estatuas de bronce, joyas de oro y restos humanos han sido recuperados de los restos del naufragio. Era un barco que llevaba  inmensas riquezas provenientes de Asia Menor. Pero para los investigadores, el verdadero tesoro son las piezas que faltan del mecanismo.

Si bien los investigadores no tienen idea de lo que puede ocurrir en entre los restos, cualquier información adicional que puede ayudar a explicar el dispositivo extraordinario del siglo I aC orígenes sería interesante por decir menos.

Referencia:

jueves, 25 de septiembre de 2014

AmayaOS nueva vida para viejas computadoras

AmayaOS es una distribución basada en UNIX capaz de ejecutarse de forma adecuada desde computadoras con Pentium I a 75 Mhz y 16 MB de RAM.

Ha sido desarrollada por el equipo de Amaya Team y esta siendo mantenido por la asociación educativa liGNUx, si esto no fuera poco ha sido publicada con licencia GNU GPL v3. La versión estable más reciente es la 0.06 que busca lograr la cantidad de 3,000 descargas antes de que sea publicada la próxima versión.

El sistema operativo en su última versión estable incorpora AmayaWindowManager y soporte multi idiomas (Español, Francés, Inglés y Gallego).

Descarga:
Tiene apenas un tamaño de 6 MB.

Anuncio oficial:
AmayaOS

domingo, 14 de septiembre de 2014

Hacia una nueva interpretación del experimento de Milgram

La obediencia a la autoridad, aún con el fin de hacer daño a otra persona, no debe ser entendida como un deseo de hacer el mal sino sólo como el deseo de alcanzar el bien común, al menos eso dice una nueva interpretación del experimento de Milgram.

Forograma de "The Human Behavior Experiments" documental sobre el  experimento de Milgram. Créditos: Alex Gibney.

En 1961 el profesor Stanley Milgram realizó un experimento, que ha pasado a la posteridad, en esta prueba pidió a los participantes (estudiantes) que aplicarán corriente eléctrica en descargas cada vez más altas a sujetos que se habían prestado como voluntarios.

Aunque no lo sabían los estudiantes, ellos eran los sujetos de prueba y los voluntarios eran en realidad actores que simulaban dolor producto de las descargas eléctricas. Los resultados mostraban como dos terceras partes de los estudiantes llegaron a aplicar hasta un máximo de 450 voltios a los "voluntarios" pese a los gritos de dolor de estos.

El experimento desde entonces ha sido polémico, ya sea por la forma en que se realizó, la interpretación del mismo e inclusive por los niveles de angustia que generó en los que formaron parte de la prueba. Hay quien afirma que los resultados señalan como los seres humanos somos capaces de hacer daño a otro si no los ordenan, como si la obediencia fuera ciega inclusive cuando son ordenes injustas y que van orientadas a causar daño a otros.

No obstante un estudio reciente pone en entredicho esta interpretación; Alex Halam de la Universidad de Queensland y su equipo recogieron declaraciones de 659 de los 800 integrantes del experimento. Aunque pareciera discordante, la experiencia para la mayoría no es negativa, al contrario se alegran de haber participado. Lo anterior se debe a que estas personas no consideran haber causado un daño, puesto que Milgram los había convencido de forma convincente de que estaban haciendo una gran aportación a la ciencia. Lo autores de este nuevo estudio abordan los resultados desde un nuevo enfoque, no el de un opresión sino que como otras pruebas han mostrado los humanos no están motivados por el deseo de hacer un daño sino que creen que lo que hacen es bueno, noble y bien vale hacerlo.

Es posible entonces que haya un abismo entre la parte ética y la base téorica del experimento de Milgram. La nueva perspectiva muestra como una persona puede causar un daño a otra si el que se los pide lo justifica como una buena causa.

La nueva versión propone como el fin justifica los medios, aunque este tenga consecuencias negativas. Un enfoque que no parece ajeno a nuestros días.

Referencia:

domingo, 7 de septiembre de 2014

Dreadnoughtus schrani, el mayor dinosaurio que haya pisado la Tierra

La fascinación que despiertan en muchos de nosotros los dinosaurios se debe entre múltiples razones a su tamaño, muchos de ellos eran increíblemente enormes comparados con los seres vivos que habitan hoy en la Tierra.

Reconstrucción de Dreadnoughtus schrani. Créditos: Jennifer Hall.
El Bachiosaurio con su largo cuello a más de uno ha despertado su imaginación al recrear como era su vida cotidiana, ejemplos como este sobran y pocas cosas fascinan como conocer un nuevo dinosaurio.

Hace pocos días, el jueves siendo exacto, se ha dado a conocer el descubrimiento de Dreadnoughtus schrani, un dinosaurio que debió haber pesado al menos 65 toneladas y medir 26 metros de largo, fue un herbívoro del cretáceo, -periódo que abarcó desde hace 84 millones de años hasta hace 66 millones de años-. Habitó la Patagonia y su nombre hace referencia a un acorazado británico.

El descubrimiento de más de la mitad del esqueleto evita realizar afirmaciones entusiastas. Ken Lacovara de la Universidad de Dresel junto con su equipo encontraron partes del cráneo, vertebras y costillas, la mayor parte de los hombros junto con la extremidad anterior además de una gran parte de la pelvis y las extremidades posteriores. El informe publicado en Science Reports relata la importancia de su descubrimiento.

Tamaño y peso de Dreadnoughtus schrani comparado con otros seres vivos. Créditos: Universidad de Dresel.
La cantidad de material fósil descubierta es un precedente para los dinosaurios de cuello largo. Otros grandes dinosaurios por lo general se tienen pocos huesos. Y aunque se sepa que fueron de gran tamaño, la falta de restos fósiles dificulta estimar su longitud y peso algo que no ocurre con Dreadnoughtus schrani, se puede tener certeza de que pesaba seis veces más que un elefante y medía más que un autobús de dos pisos.

Pero sobre todo el descubrimiento de la mayor cantidad de restos fósiles de un dinosaurio de cuello largo permite que se pueda comenzar a estudiar sobre como era la vida de estos enormes animales que alguna vez caminaron sobre la Tierra.

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