domingo, 20 de abril de 2014

Disponible Ubuntu 14.04 LTS Trusty Tahr

Se encuentra ya disponible la nueva versión de Ubuntu, la versión 14.04 con nombre clave "Trusty Tahr". Con la aparición de esta nueva versión, la familia Ubuntu se actualiza abarcando Kubuntu, Xubuntu, Lubuntu, Ubuntu GNOME las cuales tendrán soporte hasta 2019.

Novedades


Gnome llega con Unity de la mano en su versión 3.10 con algunos ajustes como Unity Control Center y Unity Settings Daemon a diferencia de versiones limpias de Gnome que contienen Gnome Control Center y Gnome Settings.

Ubuntu aparece con nuevas versiones de LibreOffice y Firefox. LibreOffice llega con la versión 4.2.3 y Firefox 28. El Kernel se ha renovado estando presente la versión 3.13 junto a Xorg 1.15 y Mesa 10.1.0;

Además de ello se han agregado nuevas opciones de configuración permitiendo menús integrados en la parte superior de la ventana. Cuando una aplicación este maximizada aparecerá un menú global de lo contrario este surgirá cuando se pase el cursor por la orilla de la ventana. Para poder activarlo se necesita cambiar la configuración en “Configuración del sistema > Apariencia > Comportamiento”.

Por otra parte los efectos de decoración de ventanas proporcionados por Compiz han sido sustituidos por GTK3 CSS. Los cambios estéticos también se extienden a una nueva pantalla de bloqueo ajustada a Unity.



Kubuntu 14.04


Kubuntu viene con la versión KDE 4.13; que incorpora una búsqueda en el escritorio haciéndose presente Nepomuk y Baloo, un nuevo framework de búsqueda semántica.

Kontact ha mejorado, trayendo con ello cambios en Knotes que ha mejorado su gestión de notas; Kmail introduce soporte para el almacenamiento en la nube.

Aunado a ello Firefox en su versión 28 es el navegador predeterminado, a la vez que se añade un nuevo gestor de controladores privativos.

Descarga


Disponible para su descarga desde el 17 de Octubre: 

martes, 15 de abril de 2014

XXI

"...Estaba tan resignada a pasar miserias a mi lado, que hasta yo empecé a creer que acabaríamos casándonos..."

[Jorge Ibargüengoitia, "La ley de Herodes"]

domingo, 13 de abril de 2014


La cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera de la Tierra ha superado 402 partes por millón (ppm) durante los últimos días de observaciones, el nivel más alto que en cualquier momento en al menos los últimos 800,000 años, de acuerdo a las lecturas de los equipos de vigilancia en una cima de la montaña en Hawai. El dióxido de carbono o CO2, es el gas de efecto invernadero de de mayor duración responsable del calentamiento global causado por el hombre, y que se está acumulando en la atmósfera debido a la quema de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas natural.
Mina de carbón. Créditos: Flickr/Elliot Brown.
Una vez emitida, una sola molécula de dióxido de carbono puede permanecer en el aire durante cientos de años, lo que significa que se dejarán sentir los efectos de las actividades industriales de hoy en día por los próximos siglos, si no miles de años. El dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero, como el metano, calientan el planeta al absorber y redirigir la radiación solar saliente hacia la tierra nuevamente en vez de escapar hacia el espacio.

En 2013, los niveles atmosféricos de dióxido de carbono alcanzaron brevemente las 400 ppm por primera vez a mediados de mayo, pero en este año ese umbral simbólico se cruzó aún antes. Esto significa que es más probable que el máximo anual, que normalmente se produce en entre mediados y finales de mayo, vaya a subir aún más por encima de 400 ppm, por primera vez.

Aunque cruzar por encima de 400 ppm es en gran medida un hito simbólico, la investigación científica indica que cuanto mayor sean las concentraciones de dióxido de carbono recibidas, las temperaturas globales aumentarán, lo que resulta en un amplio abanico de efectos dañinos. Estos impactos van desde aumento global del nivel del mar a un mayor riesgo de olas de calor, sequías severas e inundaciones, de acuerdo a la más reciente Evaluación Integral de la ciencia del clima producido por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

El monitoreo moderno del dióxido de carbono se inició en 1958 en la cima del volcán Mauna Loa de Hawai, que esta a más de dos kilómetros de altura. En ese momento, las concentraciones de dióxido de carbono eran de sólo 313 ppm. Por desgracia han aumentado rápidamente y de manera constante desde entonces, monitoreadas tanto en el Mauna Loa y en otros observatorios de todo el mundo. Los gráficos de las últimas publicaciones son quizá el elemento más emblemático de toda la ciencia del clima, conocida como la "Curva Keeling" por Charles David Keeling, del Instituto Scripps de Oceanografía científico que inició y mantuvo el programa de monitoreo. El hijo de Keeling, Ralph, continúa ahora el trabajo de su padre, aunque él ha encontrado problemas de financiación en los últimos meses.

De acuerdo con el sitio web Curva Keeling , las concentraciones de dióxido de carbono se dispararon a 402,20 partes por millón el 7 de abril, mientras que los datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) mostraron un nivel ligeramente inferior de 402,11 partes por millón en el mismo día. Ambos conjuntos de datos indican que las mediciones diarias de dióxido de carbono han estado o están por encima de 400 ppm desde el 29 de marzo, y las estimaciones señalan que podría mantenerse por encima de 400 ppm durante el resto del mes y los siguientes.

Si bien estudios previos muestran fechas conflictivas sobre en que momento del pasado la atmósfera de la Tierra tuvo niveles altos de dióxido de carbono, las estimaciones varían desde 800,000 años a 15 millones de años. Estas estimaciones resultaron de estudios con burbujas de aire recuperadas en los núcleos de hielo de las profundidades de la Antártida, Groenlandia y otros glaciares, así como análisis químicos de muestras de coral del fondo del mar. Las burbujas de aire atrapadas en el hielo y pistas acerca de los niveles de carbono en la atmósfera obtenidas de los corales han mostrado que ahora hay más dióxido de carbono en el aire que en cualquier otro momento de la historia de la civilización humana.

Referencia:

sábado, 5 de abril de 2014

El mayor mapa del cerebro humano creado hasta el momento

Cerebro humano. Créditos: Flickr/Lnk.Si.

Científicos han publicado el mapa más detallado de un cerebro fetal. La información que aporta sobre la actividad de los genes es crucial para conocer el desarrollo de la corteza cerebral. Se espera que la información que aporte sirva para comprender los orígenes biológicos de trastornos como el autismo y la naturaleza del cerebro humano.

A mitad de la gestación, el cerebro bien cabe en la palma de la mano. Y es desde este momento cuando la corteza ya es responsable de muchas de las diversas capacidades cognitivas que poseemos, explica el neurocientífico Ed Lein , del Instituto Allen para la Ciencia del Cerebro en Seattle , quien dirigió el estudio.

Para el desarrollo del nuevo atlas, Lein y colegas construyeron el mapa de cuatro cerebro fetales obtenidos de un banco de tejidos. En cada cerebro realizaron 3,000 cortes ultrafinos. Empleando tintes y marcadores genéticos en estos sectores crearon un atlas de referencias. En otros sectores usaron microscopios equipados con rayo láser para obtener pequeñas muestras de tejido para realizar pruebas genéticas. A su vez se analizaron 20,000 genes para analiza su nivel actividad. Los resultado se han publicado en Nature.

Para ello se ha aprovechado del rápido ritmo con el que la tecnología esta creciendo para el uso de datos masivos. Con ello se están logrando avances significativos en la comprensión del cerebro y los trastornos; sin duda es una gran época para la neurociencia.

Los primeros resultados muestran como 34 genes cuyas secuencias difieren entre los seres humanos y otros primates, son especialmente activos en la corteza frontal en desarrollo. Una región relativamente grande en los seres humanos y que se sabe es esencial en el comportamiento social, planificación del futuro y otras habilidades cognitivas en la que los seres humanos destacan en comparación con otras especies.

También se investigaron otros 78 genes que se han estudiado en investigaciones sobre el autismo, encontrando que son esenciales para el desarrollo de neuronas en la corteza y que podría aportar información sobre la maduración de neuronas y ofrecer pistas sobre la biología del autismo. Un descubrimiento que podrían encajar con hallazgos recientes sobre manchas anormales en la corteza de cerebros de niños con autismo pero que aún no esta claro.

El atlas es sólo la publicación más reciente publicada por el Instituto Allen, cuyos esfuerzos anteriores incluyen un atlas de la actividad genética del cerebro humano adulto y un mapa detallado de las conexiones neuronales del cerebro de un ratón.

Referencia:

viernes, 4 de abril de 2014

Un estudio sugiere que la transferencia de genes condujo a una liberación repentina de metano hace 252 millones de años, lo que produjo una de las mayores extinciones en la Tierra.

Methanosarcina arqueas visto bajo un microscopio electrónico de barrido. Créditos: Flicr/Dick Sinister.
La liberación de metano producida por un grupo de microbios pudo haber estado detrás de la "Gran Mortandad", un evento de extinción masiva que acabó con el 90% de todas las especies en la Tierra hace 252 millones de años. La investigación sugiere que los organismos adquirieron la capacidad de consumir notables cantidades de alimentos y a toda velocidad, causando un desequilibrio catastrófico para el clima.

Como se sabe los microbios han tenido efectos en la geología del planeta y la vida, a través de los productos químicos que consumen y liberan. Un ejemplo fue la producción ambientes ricos en oxígeno que produjeron la evolución de seres vivos complejos, también llamado este proceso "Gran evento de oxigenación". Pero como pueden ser benéficos también pueden ser catastróficos.

Rothman, quien dirigió el estudio, junto con sus colegas, analizaron las causas de la gran mortandad, que tuvo lugar a finales del periodo Pérmico. La evidencia geológica muestra que el evento estuvo acompañado de un letal calentamiento global y una acidificación de los océanos. Su orígenes hasta ahora discutidos, destaca la propuesta principal de los volcanes siberianos.

El estudio publicado en Proceedings of the National Academy de Sciences, muestra una nueva faceta  de cómo ocurrió la extinción. En días previos a la misma, grandes cantidades de materia orgánica se acumularon en los sedimentos oceánicos, un gran platillo sin comensales hasta ese momento.

Pero pronto ese escenario cambió. Lo océanos son el el hábitat para seres unicelulares conocidos como arqueas. Algunos de ellos conocidos como Methanosarcina, consumen grandes cantidades de compuestos de carbono y liberan metano. No obstante no tenían la capacidad de producir acetato, uno de los principales compuestos que forman las reservas de sedimentos. Pero hace 250 millones de años ocurrió una transferencia de genes y las bacterias comenzaron a procesar acetato, justo en el momento de la gran extinción masiva.

Señalando a responsables


Tal evento evolutivo pudo haber desencadenado una prodigiosa floración microbiana, con su consecuente descarga de metano, bien conocido como gas de efecto invernadero todo a raíz de que Methanosarcina pudo alimentarse de los restos orgánicos. Mediante el uso de las matemáticas, se descubrió que algunos gases, uno de ellos el metano, aumento de forma exponencial: La actividad microbiana y no el vulcanismo, parece ser la mejor explicación para este fenómeno.

No obstante los volcanes siberianos aún tiene su papel en la historia. Posiblemente son ellos quienes son responsables del incremento de níquel en depósitos oceánicos. Este metal es crucial para la producción de enzimas que participan en la producción de metano. La disponibilidad de níquel es un factor limitante para el desarrollo de tales microorganismos, por lo que el níquel pudo haber sido una causa para que el Methanosarcina se saliera de control y con ello produjera la muerte de otras especies.



Ahora bien si el metano es el responsable de la Gran Mortandad, no esa claro aún la última instancia que llevó a la extinción masiva. El aumento de metano pudo haber acabado con la vida, causando una toxicidad de sulfuro de hidrógeno en los océanos; en la tierra los seres vivos sufrieron la falta de oxígeno y la acificación produjo la capacidad en las criaturas para desarrollar una concha.


Los hechos muestran entonces como un sólo ser vivo puede ser capaz de cambiar la vida en la Tierra y muestra la posibilidad de que vuelva a ocurrir.

Referencia:

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